martes, 17 de marzo de 2009

THE INCREDIBLES ADVENTURES OF THE MOBSTERS OF GOD

Hell Bäel Song

Estamos investigando, una posible posesión infernal. La del Reverendo McGray, de la Congregación Episcopalita del Juicio Final de New Jersey.
Nosotros le seguimos la pista, desde que en la MTV, emitió un documental, en el que salía el Reverendo McGray, anunciando que permitiría tocar a AC/DC, en su Iglesia, en su World Tour, del próximo mes. Diciendo, que ya era hora de acercar la Palabra de Dios, y de su Iglesia a los más jóvenes.
Hace exactamente dos semanas que conseguimos infiltramos en la Congregación. Al principio, el Reverendo McGray, estaba reacio a nuestras incorporaciones. Pero cogimos el rol de dos jóvenes aburridos del totalitarismo de la sociedad y de sus poderes fácticos, y le dimos diez mil dólares para la Congregación y unos servicios pagados de dos prostitutas, y nos acepto de inmediato, con una sonrisa de oreja a oreja.
El engaño, ya estaba realizado.
En nuestras tareas como Reclutadores de McGray, tenemos que ir puerta por puerta, dando su mensaje y así captar cualquier alma perdida, para que él pueda aumentar su presencia, y tomar el control más rápidamente, sobre toda la Congregación.
Este próximo sábado es el día de la Iniciación, así que debemos estar bien preparados, si queremos evitar, que consigan más adeptos devotos. Ya que aprovecharan el concierto, para abrir las puertas del Infierno.

48h Antes del Concierto

- Caín, ¿Qué te digo que es Bäel?- Dijo Abel.

- Que narices sabrás tú. ¡Es Abbadon! – Dijo Caín.

- Llevamos 20 minutos discutiendo sobre lo mismo, hermano- Dijo Abel, mirando el reloj de su muñeca izquierda.

- ¡Pero es que no te has fijado en sus ojos!- Dijo Caín mostrándole una fotografía del Reverendo McGray que estaba sobre la mesa.

- ¿Qué?. Están en rojo- Dijo Abel mientras daba un mordisco a un Donut de crema.

- ¡Por eso, Abel!. Según los Textos Apócrifos. Abbadon, tiene los ojos rojos- Dijo Caín.

- Serás memo…¡Es por el flash de la cámara, tarugo!- Dijo Abel, volviendo a morder su Donut.

- A si, a si…¿Y por que según tu es Bäel?- Le pregunto Caín dejando la foto encima de la mesa, y poniendo sus brazos en jarra.

- Fácil. No tocaran AC/DC este sábado- Dijo Abel, dándole el último mordisco al Donut, mientras se limpiaba y chupaba sus dedos.

- Si. ¿Y que?- Dijo Caín, alzando ambas manos en signo de indiferencia.

- Ay, hermano. ¿Cual es la canción más famosa de AC/DC?- Le pregunto Abel.

- Thunderstruck. High Voltage. ¡Yo que se, hermano!- Dijo Caín, agitando su cabeza.

- ¡Hell Bell, estúpido!- Dijo Abel. – Hell por el infierno. Y Bell por Bäel. ¿Qué no lo ves?- Dijo Abel realizando una mueca con su boca.- Por eso quiere que AC/DC toque en su iglesia.- Siguió Abel, mirando con incredulidad a su hermano.- ¡Es su canción!- Finalizo Abel.

- Si tú lo dices…- Dijo Caín.

Después de dos horas más discutiendo quien tenía razón. Nos fuimos a la iglesia del Reverendo McGray. Él nos había conseguido unos pases VIP, para poder estar presentes, en el montaje del escenario, o poder entrar en el Backstage. Ya que le dijimos que éramos fan incondicionales de AC/DC.
Cuando llegamos el montaje del escenario, ya estaba muy avanzado y también se congregaban más de veinte hermosas y voluptuosas Grupis, alrededor de Angus Young.
A nosotros Angus, no nos parecía peligroso. Pero, en cambio Brian Johnson, si que nos parecía que estuviera compinchazo con el Reverendo McGray. Nos acercamos al atrio superior de la iglesia, y observamos desde allí como en el centro del escenario, habían colocado una compuerta.
En ese instante entraron los reporteros de la MTV, para realizar una entrevista en directo, al Reverendo McGray y a Angus.

- No hagas ruido, hermano – Dijo Abel estirando fuertemente hacia abajo la cabeza de su hermano. – Quieres que nos descubran, ¿O que?- Dijo haciéndole caer de bruces al suelo.

- Serás…Casi me partes la cabeza contra el suelo, hermano- Dijo Caín golpeándole en la frente a Abel.

- Para ya de quejarte, hermano. No me dejas escuchar- Dijo Abel tapándole la boca de Caín con su mano derecha.

- Pero, que rayos quieres escuchar. ¡Si están ensayando, cabezón!- Le contesto Caín apartándole de un golpe seco su mano de la boca.

- ¡No te calles, no! Tú sigue…- Dijo Abel gesticulando con la cabeza.- Vale, de acuerdo, hermano. No escucho nada de nada- Dijo- Pero, una cosa. Esa compuerta seguro que la utilizaran para invocar a Bäel, durante el concierto.- Dijo señalándola con el dedo índice.

- Y dale con Bäel. ¡Que te dicho que es Abbadon!- Dijo Caín entre dientes.

- Otra vez con eso, hermano. ¡Creía que ya lo habíamos dejado claro!- Exclamó Abel mirando con sorpresa a Caín.

- ¡Que te den!- Contesto Caín apartándole la mirada a Abel.

- Me sacas de quicio, hermano- Dijo Abel.- Más vale que estemos preparados. Ya queda menos para el concierto – Dijo amarrándole la chaqueta a Caín para levantarlo.- Bajemos ya. Sino, levantaremos sospechas- Indicándole con la mano por donde tenían que bajar.

- Si tú lo dices…- Dijo Caín.

Día del Concierto

En estos dos últimos días tanto el Reverendo McGray como Johnson, se están comportando de una manera sospechosa. No paraban quietos ni un instante. El Reverendo McGray hacía las homilías entre el escenario y en el Backstage. Y Johnson se pasaba todo el día haciendo gárgaras. Seguramente para afinar su voz y no fallar en la invocación, durante el concierto. Además, desde hace unas horas no paraba de entrar gente a la iglesia, y todos iban vestidos con indumentarias, dignas del infierno. Así, que el Reverendo McGray ha conseguido su objetivo y ha congregado a gran parte de sus súbditos fieles.
Todos con sus melenas largas y descuidadas, y llenos de pinchos y tatuajes por todo el cuerpo. Y no paraban de beber cerveza o tequila, para prepararse para el advenimiento, como marca la tradición.
La luz se apago y todo se lleno de sudor y humo. Aparece Johnson y empiezan a sonar los primeros acordes de Thunderstruck a manos de Angus Young. La gente enloquece, no para de gritar y de empujarse. Seguro que en unos momentos llegara Hell Bell, y todo será el fin. Tienen suerte que estemos aquí, para salvarles de la redención.

- ¡Hermano, estate preparado!- Dijo Abel.

- Si estos pobres diablos me dejan. ¡No paran de empujarme!- Contesto Caín mientras se intentaba sacar su escopeta recortada del interior de su chaqueta.

- Están realizando el baile de bienvenida. ¡Esto será una masacre, hermano!- Dijo Abel desenfundando un arco y un carcaj que tenia escondido.

- Es que no paran quietos. Si siguen así no podré cazar a ninguno, hermano- Contesto Caín mientras intentaba cargar su escopeta.

- ¡Tú no pierdas la concentración! Ya sabes que Bäel es muy poderoso- Dijo Abel al tensar con su arco una de las flechas del carcaj.

- Otra vez…- Contesto Caín apuntándole a la cabeza con la escopeta a Abel.

- ¿Que estas haciendo, hermano?- Dijo Abel tensando su arco, apuntándole directamente a su ojo izquierdo.

- Cuantas veces te tengo que decir que es Abbadon, hermano- Contesto Caín engatillándolo en su baja cintura.

Algún cámara de la MTV que estaba retransmitiendo el concierto nos vio, y dio la voz de alarma. Todo fue demasiado rápido. Nos habían descubierto. Encendieron todas las luces de la iglesia y AC/DC dejo de tocar justamente cuando Johnson iba a empezar a cantar Hell Bell. El cuerpo de seguridad que había contratado el Reverendo y AC/DC nos empezó a perseguir, por toda la iglesia. Nosotros íbamos empujando como podíamos a todos esos pecadores, que nos querían atrapar. El Reverendo McGray estaba sollozando en el suelo del escenario, golpeándose con sus manos la cabeza. Lo más seguro es que estaba triste por que su plan no había funcionado.
Se oyeron disparos, pero ninguno logro alcanzarnos. Por fin, pudimos huir al exterior de la iglesia y coger nuestro coche, y desaparecer en la noche.
Ya a salvos en casa, pusimos la TV. Ya estaban relatando lo sucedido, en el interior de la iglesia durante el concierto de AC/DC. Pero no dijeron nada de las maquinaciones del Reverendo McGray, que tenía pensadas para esta noche.
Así, que lo más probable es que él lo vuelva a intentar, de aquí un tiempo en otro lugar o forma. Es lo que tiene, ser un líder religioso de una Congregación Episcopalita del Juicio Final en New Jersey.

- Por poco no lo contamos, hermano- Dijo Caín dejando caer su escopeta encima del sofá.

- Ya te digo, hermano- Contesto Abel – No contamos con sus colaboradores en la sombra- Dijo Abel mientras se sentaba en una silla del comedor y se preparaba una vaso de agua.

- ¿A quien te refieres?- Le pregunto Caín sacándose su chaqueta y reclinándola sobre el sofá.

- Tres letras, hermano- Dijo Abel bebiéndose de un solo trago el vaso de agua.

- ¿Cuales?- Pregunto Caín.

- M.T.V, hermano.- Dijo Abel sirviéndose otro vaso de agua.

- La M.T.V… Si solo es una cadena de televisión musical- Contesto Caín, sentándose al lado de su hermano. – ¿Estas seguro, hermano?- Dijo cogiendo el vaso a Abel y bebiendo un trago.

- ¡Exacto, hermano! Fijate M de Mephisto, T de Tamiel y la V de Vual – Dijo Abel sacándose su glosario demoníaco de su chaqueta.

- ¿Y que haremos?- Preguntó Caín.

- ¡Visitar la M.T.V! – Contestó Abel. - Seguro que Bäel esta allí- Dijo Abel levantándose de su silla.

- ¡Otra vez!- Exclamó Caín.

- Si, que pasa…- Dijo Abel apagando la televisión con el mando.

- Nada, hermano… Si tú lo dices- Dijo Caín.

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